¿Qué es el tercio de mejora?
Es una de las tres partes en las que se puede dividir una herencia. Al igual que la legítima, el tercio de mejora va dirigido a los herederos forzosos, pero este se otorga por voluntad del testador para favorecer más a algunos de sus hijos o descendientes frente a los demás.
La clave está en la flexibilidad. La legítima se reparte obligatoriamente a partes iguales entre todos los hijos. Sin embargo, el tercio de mejora puede atribuirse solo a un hijo, repartirse entre varios de manera desigual o incluso asignarse a algún nieto.
El tercio de mejora solo puede ir a hijos o descendientes.
¿Cómo se puede atribuir el tercio de mejora?
Para atribuir el tercio de mejora, es necesario que el fallecido lo haya expresado de forma clara en el testamento o por escritura pública ante Notario. En caso de que el testador no manifieste nada con relación al tercio de mejora, este será integrado en el tercio de legítima y se reparte a partes iguales entre todos los hijos.
Excepcionalmente, se puede otorgar en testamento al cónyuge viudo el poder de repartir el tercio de mejora una vez fallecido el testador.
El tercio de mejora se puede atribuir a través de:
- Herencia
- Legado
- Donación
¿Se puede impugnar la mejora?
No se puede impugnar simplemente porque un hijo esté en desacuerdo con el reparto. Sin embargo, lo que sí se puede impugnar es:
- Que la mejora exceda del tercio legal
- Que se haya otorgado a una persona que no es descendiente
- Que el testamento tenga vicios de forma o fondo que lo invaliden
¿Se puede renunciar al tercio de mejora?
La aceptación o renuncia de los derechos sucesorios debe analizarse atendiendo al concreto título por el que hayan sido atribuidos y a las reglas generales de aceptación y repudiación de la herencia. En particular, el artículo 833 del Código Civil establece expresamente que el hijo o descendiente mejorado puede renunciar a la herencia y aceptar la mejora.