¿Qué es un principio?
Es una norma o regla general que guía y orienta la interpretación y aplicación del derecho. Estos principios nacen de valores y normas fundamentales y sirven como criterio para la adopción de decisiones legales, tanto en el ámbito civil y penal como en materias más específicas donde intervienen profesionales como los abogados de familia.
Su fuerza proviene de la aceptación social y del reconocimiento de la comunidad jurídica. Pueden aparecer explícitos en normas, por ejemplo en la Constitución, o implícitos en la interpretación de estas.
Aplicación de principios jurídicos
La aplicación de estos principios implica tenerlos en cuenta a la hora de interpretar y aplicar las leyes. Son necesarios para proporcionar coherencia y equidad en la toma de decisiones legales, así como para la protección de valores y derechos fundamentales.
Características principales
- Generalidad: No regula un caso concreto, sino que es aplicable a múltiples situaciones
- Carácter fundamental: Son la base estructural del ordenamiento jurídico, al que dan coherencia y sentido. Expresan los valores esenciales de este ordenamiento.
- Función interpretativa: Orienta la interpretación de normas cuando existe alguna duda.
- Función integradora: Suplen lagunas legales a falta de norma expresa.
Ejemplos:
- Principio de legalidad: Nadie puede ser sancionado por acciones u omisiones que no estén previamente tipificadas por la ley.
- Principio de jerarquía normativa: Las normas se ordenan según su rango. Una norma inferior no puede contradecir a una superior.
- Principio de igualdad: Todos los españoles son iguales ante la ley.
- Principio de buena fe: Los derechos deben ejercitarse conforme a la buena fe, prohibiendo el abuso de derecho y conductas desleales.
- Principio de tutela judicial efectiva: Todas las personas tienen derecho a acceder a los tribunales para defender sus derechos e intereses legítimos y a obtener una resolución fundada en Derecho.
- Principio de proporcionalidad: Las medidas jurídicas deben ser adecuadas, necesarias y equilibradas respecto al fin que se persigue, evitando excesos o arbitrariedades.