La equidad es un principio general del Derecho que busca impartir justicia cuando la ley resulta insuficiente o rígida. En el ejercicio del abogado de familia, la equidad permite adaptar la norma a las circunstancias personales de cada caso, garantizando decisiones más justas y humanas.
¿Qué es la equidad y para qué sirve?
La equidad no sustituye a la ley, pero la complementa e interpreta conforme a la justicia natural y a las especialidades del caso concreto. El artículo 3.2 del Código Civil establece que las normas deben aplicarse según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, la realidad social y los principios generales del Derecho, entre los cuales se encuentra el principio de equidad.
Función jurídica de la equidad
- Como criterio interpretativo: Se utiliza a través de la interpretación judicial, buscando dar efecto a la intención del legislador o suplir omisiones en la ley.
- Como principio excepcional: Solo puede aplicarse de manera exclusiva cuando la ley lo autorice expresamente.
- Como correctivo de la ley: Sirve como una vía para corregir los resultados que pueden derivarse de una aplicación demasiado estricta de la ley, que no siempre prevé todos los supuestos.
Ejemplos de equidad
- Pensión alimenticia: Un Juez puede ajustar la cantidad de la pensión en función de las necesidades reales del menor y la capacidad económica de cada progenitor.
- Moderación de responsabilidades: Un tribunal puede moderar la responsabilidad de una parte en un caso de culpa, en función de las circunstancias específicas.
- Costas procesales: Un juez puede, por motivos de equidad, no imponer las costas procesales a la parte vencida, a pesar de que la ley lo prevea como una posibilidad.