La capacidad es la aptitud legal que tiene una persona para ser titular de derechos y obligaciones, y para ejercerlos por sí misma. Es un concepto fundamental del Derecho Civil, pues determina quién puede actuar válidamente en el tráfico jurídico.
¿Qué es la capacidad jurídica?
El Código Civil español distingue entre dos tipos de capacidad:
- Capacidad jurídica: es la aptitud para ser titular de derechos y obligaciones. Toda persona la posee desde su nacimiento (artículo 29 del Código Civil).
- Capacidad de obrar: es la facultad de ejercer por uno mismo esos derechos y cumplir obligaciones. Se adquiere, por regla general, con la mayoría de edad (artículo 322 CC).
En otras palabras, todas las personas tienen capacidad jurídica, pero no todas tienen plena capacidad de obrar.
Supuestos de limitación de la capacidad
La capacidad de obrar puede estar limitada por la ley o por resolución judicial, en casos como:
- Minoría de edad.
- Discapacidad que afecte a la autonomía de la persona (según la Ley 8/2021, que sustituyó la incapacitación por medidas de apoyo).
- Privación judicial de derechos específicos (por ejemplo, el ejercicio de la patria potestad o la administración de bienes).
Efectos de la falta o limitación de capacidad
Cuando una persona carece de capacidad suficiente, los actos jurídicos que realice pueden ser nulos o anulables. En esos casos, la ley prevé la intervención de representantes legales, tutores o curadores, quienes suelen actuar con el asesoramiento de abogados de familia para proteger los intereses de la persona afectada. La capacidad garantiza que las personas puedan participar en la vida jurídica. Es la base de la autonomía personal y del principio de igualdad ante la ley recogido en el artículo 10 de la Constitución Española.